20 de enero de 2018

Autorretrato remix


Al terminar de escribir este relato he caído en la cuenta de que el final es casi idéntico al de otro que escribí hace dos o tres años que se titula "El remero". 
He intentado modificarle, pero no ha habido manera. Finalmente he llegado a la conclusión de que el cuento es como es y yo no soy nadie para andar cambiando cosas. 


Autorretrato remix
"Una odisea en el retrete"


  -¿Dónde está?.-pregunto.

-Una mujer sin rostro me señala un recipiente de acero inoxidable lleno de pulpa de aguacate que hay sobre una mesa plegable.
 
-Es esa de ahí.

 -Pero...si eso es... pulpa de aguacate...¿no?.
 
-Es ella, te lo aseguro.
 
-¿Puede escucharme?.
 
-Si claro.
 
-Bien pues...hola.
Yo...he venido a decirte... que he venido.

La mujer sin rostro se me acerca al oído y me susurra.
  -¿No puedes ser un poco más cariñoso?. Fíjate en que estado se encuentra.

Me dispongo a obedecer las indicaciones de la mujer sin rostro cuando reparo en un pequeño frasco de cristal azul cobalto que está al lado del recipiente de la pulpa de aguacate. Le cojo y leo su etiqueta. -"Universal Fortex".
 
-¡¿Has tomado Metamorfositrón?!! 
 
-Todos cometemos errores. Tercia la mujer sin rostro.

-¡Lo sabía!. Mira que te dije mil veces que el proceso es peligroso, imprevisible; sobre todo para idiotas como tú.
¡Mira que pinta tienes ahora!. Hubiera sido mejor que te hubieses convertido en una cucaracha, como el de Kafka; así habría podido aplastarte de un solo pisotón; pero de esta manera ni siquiera puedo darme ese gusto; mi chancleta se quedaría atascada dentro de esa pulpa resbaladiza y asquerosa. 
¡Eres una marrana!.
 
-¡Ahora si que te la has ganado mamón! -brama la mujer sin rostro mientras acciona el gatillo de su pistola desentrañadora.

Antes de que el rayo letal alcance mi estómago siento un dolor agudo en el brazo izquierdo que me saca de mi delirio. Un sujeto que estaba dentro del retrete, aun más borracho que yo, ha perdido el equilibrio y ha caído sobre la puerta, abriéndose esta súbitamente e impactando con la manilla en mi codo. A pesar del intenso dolor no suelto de las manos mi cámara reflex Praktica super tl 1000.

El borracho (el otro), tras varios intentos, consigue subirse los pantalones y levantarse del suelo. Desaparece de la escena dando tumbos y mascullando palabras que no entiendo. Voy tras él para cerrar la puerta del servicio que ha dejado abierta y le grito algún insulto por no haberse disculpado.

-Hay que mantener la cortesía por encima de todo;- me justifico.

Regreso al lugar en el que me encontraba antes del incidente; frente al espejo que hay sobre el lavabo.
Algún día tendré que preguntarme porque me gusta tanto hacerme fotos en los espejos de los retretes.

El fotómetro de mi Praktica me indica que debo disparar con un segundo de exposición. Demasiado para mi pulso, incluso estando sereno; aun así decido continuar.

No miro a través del visor pues quiero que en la foto aparezcan mis pequeños ojos de araña.
A ciegas, dirijo el objetivo hacia la escena tratando de conseguir un encuadre lo más aceptable posible.
Inspiro profundamente y contengo la respiración.
Me concentro en permanecer inmóvil. Transcurre un tiempo incuantificable.
De pronto me invade una extraña sensación de embriaguez distinta de la puramente alcohólica.
Muy lejos, escucho el sonido familiar del obturador de mi vieja cámara fotográfica.
Mi percepción sensorial muta y me adentro en un mundo psicodélico de colores brillantes.
No puedo ni quiero luchar. Las fuerzas me abandonan... y caigo.
Me deslizo por la pendiente sensual de un túnel profundo de tiempo cósmico.

Desde el fondo del silencio universal crece un golpeteo rítmico que escucho cada vez con más intensidad. Comprendo que son los latidos de mi propio corazón.

Todo ha desaparecido ya salvo mis ojos de araña y ese pequeño músculo rojo escondido en mi pecho moviéndose espasmódicamente;
incomprensiblemente vivo;
simple y hermoso.
Su único objetivo es latir y con cada latido genera una ola de sangre;
un anillo de tiempo;
mínimas fracciones de maravilloso tiempo;
y late...
late...

...